
En la entrada anterior, hablé de los coyotes. ¿Qué son?
En esta linda patria que Dios nos dió, el coyote es todo individu@ que pretende ser especialista de un tema específico. Conoce la jerga de tal disciplina, y así logra impactar al neófito. En México tenemos coyotes que ejercen (es un decir) la abogacía, los trámites burocráticos de cualquier tipo, el paso de ilegales a los Estados Unidos, la venta de casas, de autos usados, etc.
Sin embargo, a pesar de haberme topado con los coyotes en otras ramas de la actividad humana, hoy hablaremos del coyote automotriz, con los cuales conviví las dos semanas pasadas. En su hábitat natural, y por decirlo de alguna forma, en cautiverio.
Ecocentro expositor. Hartos carros, casi todos con un coyote al lado. Te acercas, y el diálogo es más o menos el mismo:
- Vealo, sin compromiso. Es 95 (o el modelo que sea), todo le funciona, chéquelo: está bueno el carrito(sic). Esa frase es típica del coyote.
Un ojo no avezado (el suscrito en lo que resta del relato), lo ve todo bien. Abren el cofre y se ve limpio. Un rasguño en la carrocería es contestado con,
- Claro que tiene sus detallitos (sic), es un carrito (sic) usado, pero todo le sirve, si no, préndalo.
El ojo no avezado lo prende, y efectívamente, enciende a la primera. Va uno a la parte trasera, mira el motor y, funciona.
El ojo no avezado pregunta por los documentos (papeles) del vehículo.
- Estos carritos son muy nobles, y además son baratitos (otro sic). Debe placas del 2009 y la verificación, pero no es muy caro. Con 500 pesos y listo. (Al tipo de cambio de hoy, 500 pesos son cerca de 25 euros, o 40 dólares).
El ojo no avezado ve las llantas, desgastadas y casi lisas.
- Sí, le faltan sus llantitas (sic), pero están buenas, tienen arribita (sic) de media vida. No se las he querido poner porque si lo hago, el precio se iría muy arriba.
El ojo no avezado, se avoca a ver la parte baja del motor, y descubre una mancha de aceite, preguntando intrigado de dónde es que emerge ese líquido.
- Es una abrazaderita (en lo sucesivo y para agilizar la lectura, agregue un "sic" cuando lea un diminutivo) que no le ajusté, pero nada grave, se arregla fácil.
En otras circunstancias, el ojo no avezado lo hubiese comprado. Hoy, las cosas cambiaron.
Gracias a Internet y a mis amigos de carne y hueso (Mi pa, Mauricio, Leo, el señor Juan), conocimos otras cosas que me ayudaron a no optar por esos carritos (¡ya me pegaron(sic) el clichésito (sic y recontra sic)!)
Si vamos a comprar un [vochito usado | vocho usadito ], ¿qué le vamos a revisar?
Motor.
Gotas de aceite.
En realidad, hay algunas fugas de aceite que efectivamente, no son de cuidado. Sin embargo, el neófito no las conoce. Siendo así, y para ir a la segura, el motor NO DEBE TIRAR ACEITE. Ni una gota. Cualquier gota significa un desperfecto en la máquina, y aunque arreglar un vocho sea barato, eso no lo exime del pago. Una salida elegante si es el caso, es decirle al coyote, "Me gusta el carrito, pero no me gusta la fuga. Espero a que la arregle, y si no lo ha vendido, lo busco. Ya que no es algo grave, saldrá barato y si me sale más caro, pues ni modo". Hay que estar alertas, pues allá en el Ecocentro, varios coyotes mueven el carro de lugar, y así se disimula la mancha de aceite, con el pretexto de ser "cualquier cosita lo que tira de aceite".
Si ignora este consejo, prepárese a cambiar las gotas de aceite por lágrimas, cuando vea la cantidad de dinero que invirtió en esa fuga.
Movimiento del eje.
(Gracias don Juan y don Leobardo). Al abrir el compartimento del motor del vw, destacan dos grandes poleas. La de arriba, es del distribuidor; la inferior, del cigueñal. Es ésta última la que hemos de usar en esta prueba. Preguntamos al coyote si la máquina tiene juego en el cigueñal y si podemos revisarlo. En caso afirmativo, tomamos firmemente esa rueda y la jalamos con fuerza hacia nosotros. Si se mueve, requiere de un ajuste o de un servicio mayor. Una máquina bien ajustada, moverá todo el vehículo, no el eje. En caso de tener movimiento, de las gracias al coyote y siga buscando.
Aceite límpio.
Al sacar la barra medidora del aceite, no es buena señal que el aceite sea claro. Significa que acaba de hacerse el cambio, y puede significar dos cosas: que efectivamente sea un tipo honesto y ayer le haya hecho el cambio (probabilidad mínima, y como los arbitros de soccer, en caso de duda, mejor no marco), o con toda seguridad, el carro es tan malo que cambian el aceite a cada rato para evitar se desbiele.
Metal en el aceite.
El aceite en esa varilla medidora, no ha de oler a gasolina, ni tampoco tener residuos de metal. De ser el caso, su nueva adquisición requerirá pronte de un ajuste mayor ... 5-8 mil varitos.
Motores muy limpios.
Sin exagerar, un motor no ha de estar impecáblemente limpio, a menos que el vehículo sea de colección y les muestren las constancias de las exposiciones en las que ha participado, o conozcamos al dueño y sepamos de su amor y dedicación a los autos. De no ser el caso, recordar el dicho: no todo lo que brilla es oro, así que tomar con mucha cautela un motor excesívamente limpio.

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